SALUD

FASCITIS PLANTAR: CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

1. ¿QUÉ ES LA FASCITIS PLANTAR?

La fascitis plantar es un problema ortopédico bastante común, especialmente en hombres entre 40 y 70 años, de hecho, se ha calculado que una de cada 10 personas sufrirá dolor en la planta del pie en algún momento de su vida y la posibilidad de padecerlo aumenta en atletas, especialmente en runners.

Se puede definir fascitis plantar como la inflamación de la fascia de la planta del pie (el sufijo “itis” indica inflamación). La fascia es el tejido grueso que recubre la planta del pie y que conecta el talón con los dedos.

fascitis plantar

Fascia Plantar

La inflamación se produce en la parte donde se origina la fascia en el calcáneo (hueso del talón), aunque puede incluir otras estructuras y otras zonas del pie, y se produce por desgarros microscópicos derivados de una tracción continua sobre esta fascia.

Inflamación de la Fascia plantar

Inflamación de la Fascia plantar

2. CAUSAS DE LA FASCITIS PLANTAR

La causa exacta de la aparición de la fascitis plantar es desconocida a día de hoy; se considera que hay factores predisponentes personales junto con otros factores ambientales.

La forma de la fascia plantar hace que su elasticidad sea limitada y durante la marcha se ve sometida a grandes presiones y estiramientos con cada paso que damos ya que, en algunas fases de la marcha, todo nuestro peso corporal recae sobre un solo pie. Si por alguna razón estas fuerzas se producen de manera exagerada en cuanto a intensidad o frecuencia, la fascia puede sufrir una degeneración y con ello producirse una fascitis plantar.

2.1 Factores predisponentes a sufrir una fascitis plantar

  • Los pies planos o pies cavos. Es importante saber que no sólo los tipos de pie como tal son un factor predisponente, sino el hecho de llevar un calzado inadecuado puede llegar a producir una fascitis plantar. Un cambio sustancial en la forma del arco del pie por comenzar a utilizar unas zapatillas con demasiada corrección que no se hayan utilizado previamente pueden causar un desalineamiento o un cambio importante en el reparto de las cargas que sufre la fascia plantar y producir una irritación de la misma. Esto se produce, principalmente, ya que la estructura modificada del pie no es capaz de absorber los impactos de manera eficaz y por ello se produce un mayor estrés sobre el calcáneo (hueso del talón) y la inserción de la fascia en este hueso.
  • La obesidad o un aumento de peso repentino pueden precipitar la aparición del dolor en la planta del pie.
  • Pasar muchas horas de pie de manera habitual.
  • Otro factor que se ha comenzado a tener en cuenta es la atrofia o debilidad de la musculatura intrínseca del pie, que puede desestabilizar el arco interno del pie y con ello aumentar las tracciones sobre la fascia y producir su inflamación.

3. SÍNTOMAS DE LA FASCITIS PLANTAR

El síntoma más evidente en la fascitis plantar es el dolor. Se describe como dolor en el talón o en la zona del arco plantar que aumenta especialmente al cargar peso sobre ese pie y que es más fuerte por las mañanas, al dar los primeros pasos después de levantarse de la cama o después de un periodo más o menos amplio de inactividad.

El dolor en estos primeros pasos suele ser agudo y punzante. El andar descalzo o subir escaleras, habitualmente hace que el dolor aumente. También es un dolor mayor en las últimas horas del día. Disminuye con el descanso de los pies.

Habitualmente el dolor comienza poco a poco en la zona del talón. Una aparición repentina no es frecuente, aunque también puede suceder.

Para realizar un diagnóstico, el especialista se suele basar en la historia clínica de la persona y en los hallazgos físicos que se puedan observar.

En un examen físico en una persona que padece fascitis plantar aparecen sensaciones dolorosas en la planta del pie, especialmente alrededor de la tuberosidad del calcáneo. También se puede llegar a descubrir la presencia de pequeños nódulos. Normalmente la palpación es más dolorosa si se realiza con el tobillo en flexión dorsal (dedos hacia arriba). La presencia de eritema (enrojecimiento de la piel) y edema (inflamación) es posible, aunque no necesariamente aparecen en todos los casos.

4. TRATAMIENTO DE LA FASCITIS PLANTAR

El tratamiento de elección en una fascitis plantar es el tratamiento conservador que se centra en la disminución del proceso inflamatorio y suele ser suficiente para resolver el problema en la mayoría de los casos. Se aconseja acudir a un fisioterapeuta para que pueda tratar la lesión y aportar consejos sobre qué se debe y qué no se debe hacer.

Inicialmente se aconseja un periodo de reposo relativo, aplicación periódica de hielo, administración de antiinflamatorios no esteroideos, estiramientos tanto de la fascia plantar como de los músculos gemelos y el tendón de aquiles, plantillas de silicona para disminuir la presión sobre el calcáneo, evitar zapatos planos y andar descalzos.

El tratamiento por parte del fisioterapeuta se centrará en la disminución de la tensión en la fascia, la corrección de la alineación de los ejes del pie si fuera necesario y la aplicación de técnicas para la disminución de la inflamación que pueden ir desde los ultrasonidos, electroterapia, punción seca, vendaje neuromuscular o la aplicación de terapia de ondas de choque que ha demostrado dar resultado en corredores habituales con dolor crónico en la zona del talón.

La cirugía solo se valora en los casos más graves en los que hay más de 12 meses de duración de los síntomas sin mejoría con el tratamiento conservador.

Es importante destacar que, aunque en ocasiones se aconseje la infiltración de corticoides en la zona del calcáneo para disminuir el dolor y la inflamación, se ha visto en algunos estudios que estas infiltraciones pueden producir la avulsión, es decir, el arrancamiento de la fascia del calcáneo, por lo que es una técnica con la que hay que tener mucha precaución.

Referéncias
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Marta Agnieszka Panufnik

Marta Agnieszka Panufnik

Diplomada en Fisioterapia y Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la Universidad de Alcalá. Ejerce como fisioterapeuta especializada en fisioterapia neurológica pediátrica y profesora asociada en la Universidad de Alcalá. Corredora y triatleta aficionada.

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